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División Ventanas

Ventanas - Cómo opera la fundición y refinería

División Ventanas es una planta de fundición y refinamiento de cobre que inició sus operaciones en 1964. Su objetivo principal es la fusión de concentrados de cobre y la obtención de cátodos de cobre de alta pureza, para lo cual cuenta con una capacidad para fundir cerca de 420.000 t/año de concentrados y de producir 400.000 t/año de cobre electrolítico.

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Cómo opera la Fundición y Refinería de Ventanas

El proceso productivo para la obtención de cobre refinado, como se muestra en la gráfica, cuenta con diversas etapas, que se inician con la llegada de la materia prima, esto es, el concentrado de cobre, que contiene entre 20% a 35% de cobre, pero también trae otros metales.

1. Paso al Convertidor Modificado Teniente (CMT). Se produce metal blanco hasta 75% de cobre, gases y escoria:
El concentrado se ingresa al CMT (un reactor pirometalúrgico), donde es sometido a altas temperaturas (1.250º C) para lograr el cambio de estado de sólido a líquido. Al pasar al estado líquido, los elementos que componen los minerales presentes en el concentrado se separan, quedando los más livianos en la parte superior del fundido (hierro y azufre, fundamentalmente), y en la parte baja se concentran los metales blancos que contiene entre 70% y 75% de cobre.
• Además se generan gases. Por ejemplo, el azufre forma gases monóxidos y dióxidos, los cuales son evacuados a través de gigantescas chimeneas, junto a otros gases, donde son captados en gran parte y son desviados hacia una planta de ácido para producir ácido sulfúrico (H2SO4).
• También se genera escoria, que es la parte más liviana del fundido, y que está formada por las impurezas (otros metales, como hierro, magnetita, etc) y que se envía a hornos destinados a limpieza, para recuperar el cobre que aún le queda.

2. Paso por el Convertidor Pierce-Smith (CPS). Se produce cobre blíster con 96% de pureza, gases y escoria:
El metal blanco pasa al CPS, para eliminar el resto de hierro, de azufre y de otras impurezas que aún le quedan. Esta eliminación se produce en dos fases: "soplado de escoria" y "soplado de cobre". De este modo se obtiene cobre blíster (96% de pureza), que pasa a la siguiente etapa de refinación. También se produce nueva escoria, la que se envía a tratamiento, para recuperar el cobre remanente.

3. Paso por el horno basculante y hornos de refino (producción de ánodos, hasta 99,5%)
El cobre blíster pasa al fuego en un horno tipo basculante (esto es, que oscila) y dos hornos tipo reverbero (que refleja calor), para producir ánodos, es decir, planchas de cobre obtenido de la fundición que contienen entre 98% y 99,5% de pureza.

4. Paso por la refinería electrolítica (producción de cobre de alta pureza, 99,99% y barros anódicos):
Los ánodos son enviados a la refinería electrolítica, en cuyas celdas (que son como enormes piscinas), se instalan en forma alternada una plancha de ánodo y otra de cátodo, (que es una plancha muy delgada de cobre puro), a los que se aplica corriente eléctrica, a través de una solución de ácido sulfúrico y agua, obteniéndose cátodos de cobre de alta pureza (99,99%), los que son altamente valorados en el mercado del cobre.
Otro producto de este proceso son los barros anódicos, esto es, los componentes del ánodo que no se disuelven y que se depositan en el fondo de las celdas electrolíticas. El barro anódico está formado por metales tales como oro, plata, selenio, platino y paladio, por lo que constituye un subproducto valorizado.